Terapia holística: en busca del bienestar

Posted by on Jul 15, 2014 in Obsession | 0 comments

Terapia holística: en busca del bienestar

Como ya comentaba en mi primer post, me gusta buscar el bienestar en este marasmo vital en el que vivimos… trabajo, casa, cole, niños, marido, familia, amigos… atascos por la mañana y comidas precipitadas antes de una reunión o de enviar un email de trabajo de esos «que cambiarán el rumbo de la historia», mercadona online y recados cuando las tiendas están a punto de cerrar… noticias que nos recuerdan lo privilegiados que somos con la vida que tenemos o lo bobos que hemos sido al confiar en un político o un empresario…

Si a todo esto le añadimos la historia de cada una, nuestra salud y antecedentes, logramos un cóctel bastante complejo.  A veces nos duele la cabeza, la espalda, nos salen espinillas, dormimos mal o nos sentimos agotadas o se nos cae el pelo…  y comienza así el peregrinaje de un médico a otro para entender qué nos pasa, casi siempre para escuchar un displicente «tienes que relajarte», acompañado de una sonrisa sardónica que parece decir: por favor, llévense a este saco de hormonas femeninas de aquí y pasemos a algo serio.  Así que solemos acabar tomando café con nuestras amigas y hablando de los remedios que nos funcionan.  Como siempre se ha hecho desde tiempo inmemorial.  ¿¡Es que no hemos progresado en todos estos años de civilización y liberación de la mujer!?

¿Sabíais que hasta los años 80 no se empezó a incluir a las mujeres en los estudios médicos serios? Nuestras hormonas alteran de tal modo los resultados de pruebas de medicamentos nuevos, de innovadoras técnicas médicas, que la clase médica, simplemente, había prescindido de nosotras.  Así que, aún hoy, muchos médicos no tienen el hábito de escuchar y buscar soluciones para nuestros problemas, es difícil borrar de un plumazo una cultura de tantos miles de años.

Por ejemplo, ¿cuántas mujeres no prefieren una mujer a un hombre cuando visitan al ginecólogo? En mi caso no es un tema de pudor, sino que estoy convencida que nunca un hombre podrá saber qué y cómo me siento, simplemente porque sus hormonas no se «revuelven» tanto como las mías.

Así las cosas y sin darme cuenta, me he plantado en una época de mi vida en la que, de repente, mi piel está más seca, no me caben los vaqueros de siempre, duermo mal, me matan los sofocos (algo muy cómodo en reuniones de trabajo con hombres, donde empiezo a quejarme «del calor de los halógenos» y a pedir agua como una desposeída) y todo esto simultaneado con una crisis económica que no es tal, sino una brusca vuelta a la realidad del país y que está aquí para quedarse…

Y comienza mi búsqueda del bienestar físico: médicos, tratamientos de estética, dietistas, deporte a diario… nada parece funcionar y yo sigo «sin volver a mi ser» hasta que, de nuevo y como en tiempo de nuestras abuelas, las amigas llegan al rescate y en una cena (mis amigas «las Reversibles»), una me habla de «su amiga la doctora naturista».

Ya llevo dos sesiones con ella.  Es licenciada en medicina y se ha especializado en todo tipo de terapias alternativas, con un enfoque global (u holístico, del griego «holos = todo») de la salud: todo tiene importancia y todo interacciona con todo.  El primer día me escuchó durante una hora, haciéndome mil preguntas (¿qué médico «pierde el tiempo» así hoy?), revisó mi analítica (las TOC siempre llevamos una en el bolso) y me pesó y midió.

En cada sesión me ha aplicado distintas terapias alternativas, dirigidas todas a conseguir un bienestar general: homeopatía (aplicación de dosis mínimas, casi un «recuerdo», de un componente farmacológico), naturopatía (regulación de nuestro sistema neurovegetativo), acupuntura (y electroacupuntura) en puntos de medicina china claves, masajes para liberar canales de energía y complementos anti-envejecimiento, entre otros Son sesiones largas, con tiempo y calma, en las que me enseña a prestar atención a mi cuerpo, a escucharle y curarle, a cuidarle.  Me relajo, incluso me duermo, regreso a mi vida más tranquila.  Y continuo mi terapia holística en casa con hábitos de alimentación y de vida muy saludables (que yo, con mi TOC, cumplo a rajatabla).

¿El resultado hasta hoy? Más energía y serenidad, que me permiten afrontar los cambios con una sonrisa; casi dos kilos menos de peso en una semana; sueño más relajado y reparador y, sobre todo, la sensación de que soy «toda yo» la que se siente mejor, en bloque y sin fisuras.

Para los críticos: ¿que quiero creerme que esta terapia funciona? Directamente recomiendo probarla.  Pero ya hablaremos de las diferencias entre hombres y mujeres cuando se trata de probar, buscar, experimentar, sentir.

Mañana tengo prevista una sesión de reiki: toda una experiencia.

 

 

 

Say something nice

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *